Ya se trate de pornografía, de prostitución, de hombres que usan mujeres para su satisfacción personal o de mujeres que usan a los hombres por dinero, todos esos actos son remedos enfermizos del verdadero amor humano, y cuanto más tiempo vivan las personas en ese mundo de fantasía menos capaces serán de entablar relaciones verdaderas y matrimonios saludables. Los hombres ven a las mujeres como receptáculos de esperma, y las mujeres ven a los hombres como cajeros automáticos.
He aquí la sabiduría de Dios, ¿la puede aceptar? “porque la ramera solo pretende del hombre un bocado de pan, pero la adúltera busca la vida del hombre” (Proverbios 6:26). “Camino del seol es su casa” (Proverbios 7:27).
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